Elena C. y Pablo D. (Octubre - Noviembre 2014) - Viaje a Japón con JTB

Elena C. y Pablo D. (Octubre – Noviembre 2014)

//Elena C. y Pablo D. (Octubre – Noviembre 2014)
Elena C. y Pablo D. (Octubre – Noviembre 2014)2015-07-10T11:45:00+01:00
  • Kiyomizu Temple, Kyoto

Nos ha encantado, aunque hemos vuelto agotados. Y es que uno no puede dejar de recorrer barrios y ver monumentos.
Los hoteles estaban genial, sobre todo el de Tokyo nos encantó su ubicación. Digo el de Tokyo por la dimensión de la ciudad.
Estuvimos cenando en alguno de los restaurantes que nos recomendasteis: nos encantó el Gompachi, es un cachondeo, que estén todo el rato gritando, saludando o despidiendo a cualquier cliente que entra. También cenamos un par de noches en el Izakaya cerca del hotel de Tokyo. La última noche también fuimos a los karaokes que hay al lado y flipamos.
En Kyoto, cenamos la primera noche en el restaurante que tiene un jardín impresionante, y aunque la comida, parece que va a ser la leche, y luego es normalita, sólo por la historia del edificio, y el jardín que tiene merece la pena. Una pasada.
También cenamos 2 noches en la estación, pero no encontré el restaurante del unagi. Al que si fuimos fue al del Okonomiyaki que estaba por el barrio, el Donguri. Nos gustó, aunque estuvo mejor otro de la estación en la planta 11. Pero ya me pierdo con los nombres.
En Kyoto cogimos bicis, en una agencia que está en Karasuma Dori, a la altura donde termina el templo Higashi-honganji, vamos muy cerca del hotel. Es una forma excelente de recorrerse la ciudad, ya que en la zona oeste los templos están muy separados entre sí. En la agencia además te dan planos aconsejandote por donde ir, y donde aparcar. Así el primer día pudimos recorrer los jardines del palacio imperial y ver el Pabellón Dorado, Ryoanji Temple, Ninnaji Temple, Tenruyuji Temple, con el bosque de bambú y la casa del actor de películas de samurais que hay justo por encima, y que es impresionante.
Al día siguiente, fue aún más completito, el pabellón de plata, Honen-in, el paseo de la filosofía, Nanzenji, los jardines de Heian, que nos decepcionaron un poco, creo que sin los cerezos en flor les falta algo, al menos después de ver los anteriores. Luego bajamos y vimos Shoren-in y Chion-in a medias porque estaba en obras. Dejamos las bicis en el parque de Maruyama, y fuimos a Gion Corner a ver un festival de danza de geishas que vimos en la guía que se hacía esa misma semana. Desde luego ha sido uno de los top 10 del viaje. Maravilloso. Al salir del teatro, apenas si vimos la calle más bonita de Gion, y subimos a recoger las bicis para ver el Kodaji Temple con iluminación nocturna, que también molaba mucho. Para llegar hasta aquí, nos metimos por unas callejuelas con un encanto impresionante, luego vi, que nos las teníais marcadas en el plano y que la Lonely Planet también. Al ir en bici, pudimos volver al hotel dando pequeños rodeos y recorrer más el barrio. De noche mucho mejor que de día, que está masificado.
Al día siguiente fuimos a Nara, la bicis aquí están bien, aunque para subir a la zona alta del parque está regular ya que no tienen marchas. El templo del gran buda es inmenso, me impresionó mucho. A la vuelta nos bajamos en Uji, y vimos el templo que sale en las monedas de 10yenes, nos gustó mucho también, sobre todo el museo.
La última mañana nos fuimos a ver Inari, que es genial, por diferente. Sanjusangendo, que nos encantó también, Kiyomizu, que nos decepcionó, supongo por la muchedumbre que había. A la salida no se podía ni caminar por la calle.
En Tokyo vimos todos los barrios principales: El mercado del pescado, Ginza, Ahikabara dónde flipamos con los edificios recreativos, Ueno, Yanaka, Asakusa, y cogimos el ferry que me comentaste. El segundo día, Sibuya, Harajuku, Shinjiku, donde nos encantó unos callejones minúsculos que hay al lado de la estación, repletos de bares, flipamos con la zona de clubs, y Shimokita, un barrio muy agradable.
Dónde flipamos de verdad fue en Nikko, aunque sólo nos dio tiempo a ver la zona de los templos y el paseo del río. Es una maravilla.
Para ir a Rokkasho quedamos con nuestra amiga. Era el Shinkansen que va directo a Hachinohe, y allí nos recogió nuestro amigo, y a la vuelta igual.
La estancia aquí nos gustó mucho, porque es otro mundo. Aquí no hay turismo, aunque si occidentales ya que hay una base americana en Misawa. Igualmente está fuera de toda ruta y eso se nota. Para empezar el mejor sashimi que nos hemos comido en el viaje, fue en un izakaya de Rokkasho, ni siquiera el que nos comimos en el mercado de Tokyo estaba tan rico, además de que eran unos pescados rarísimos. La fiesta del salmón fue muy divertida, como una romería de pueblo. Visitamos también el parque natural del Towada-ko, que aunque el otoño estaba muy avanzado y se había pelado un poco, fue una ruta muy chula. A la vuelta nos metimos en un Onsen auténtico y antiguo de aguas sulfurosas. Ese día no vimos ni un sólo occidental y al Onsen me toco entrar sola. Fue gracioso entenderme con las viejecitas que allí había, para ver cómo iba el proceso.
Al siguiente día subimos a la península de Shimokita, dónde se encuentra el templo de Osorezan, un sitio impresionante, al menos en las condiciones climáticas que lo vimos, porque está al pie de un lago en un cráter, y de espaldas a un bosque tupido, el templo rinde homenaje a los niños muertos, eso unido a las numerosas emanaciones sulfurosas que hay por la zona, lo hacen diferente a todo lo demás.
Vamos, que como podéis comprobar por la parrafada que os he soltado, volvemos muy contentos. ¡Arigato gosaimasta!
Elena & Pablo

Visitando: Tokyo, Rokasho y Kyoto.

facebook
Utilizamos cookies en este sitio para mejorar su experiencia de usuario. Al continuar utilizando este sitio web, acepta el uso de cookies de acuerdo con nuestra Política de Cookies Aceptar