La experiencia del ryokan… bueno… ¡¡ha sido una experiencia!! Jajajaja. Me explico: nos gustó mucho el tema del tipo de habitación y la cena en la habitación pero la verdad ¡es que dormimos fatal! El futón en el suelo y la almohada de semillas que nos pusieron ¡¡se nos clavaban por todos los lados!! Así que, en resumen, nos parece algo que merece la pena probar pero, ¡¡con una vez es suficiente!! 😉
En cambio, de las comidas sí que volvimos muy satisfechos: tienen de todo y ¡a muy buen precio! Además, enseguida le cogimos el truquillo a los palillos, ¡así que genial! Probamos takoyaki, okonomiyaki, sushi, yakisoba… y, como no podía ser de otra manera, ¡¡todos los platos acompañados con su correspondiente bol de arroz!! Jejeje. Mención aparte merece la carne de Hida que comimos en Takayama: sin duda, la mejor comida de todo el viaje y ¡¡totalmente recomendable!!
Como ya os dije, ¡muchas gracias por todo! ¡¡Estoy segura que ha sido un viaje tan chulo gracias a la súper organización que tuvimos desde el principio!!
¡¡Un abrazo!!

Visitando: Memorias de Japón.

 

Elena y Alvaro Hiroshima

Hiroshima

Elena y Alvaro Fushimi Inari

Fushimi Inari

Elena y Alvaro Kenrokuen Kanazawa

Kenrokuen Kanazawa